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El hombre que ríe en la concesionaria

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Hay sonrisas que no alegran nada.

En los cómics, una sonrisa demasiado ancha suele ser una advertencia. No anuncia felicidad: anuncia máscara. Alguien ríe donde debería explicar. Alguien muestra dientes donde debería mostrar papeles. Alguien convierte la escena en chiste porque el chiste, bien usado, no solo hace reír. También corre la pregunta de lugar.

La pista Hyundai empezó con una camioneta, pero ya no cabe en una camioneta.

Primero estuvo el dato: Yamandú Orsi compró una Hyundai Santa Fe pocos días antes de asumir la Presidencia, por un precio informado bastante menor al precio de plaza que circulaba para ese modelo.1 Después vino la escena: en la asunción presidencial apareció otro Hyundai, un IONIQ 5 eléctrico facilitado para la ceremonia, según informó la prensa.2 Después vino la frase: consultado por el descuento, Orsi comparó el asunto con tirarse de cabeza a las ofertas del supermercado.3

Y ahí apareció el personaje.

No hablo de una persona de carne y hueso, sino de una figura política: el hombre que ríe. El que no niega necesariamente. El que no acusa a nadie de mentir. El que no presenta todos los documentos. El que baja la pregunta institucional al mostrador de la promo. El que sonríe como si la ética pública fuera una góndola con 25% menos los martes.

El problema no es la risa en sí. Uruguay sería inhabitable si además de caro hubiera que vivirlo solemne. El problema es más preciso: qué pasa cuando la risa aparece en el lugar de una explicación.

Caricatura satírica de aire cómic oscuro con rasgos de Yamandú Orsi, ojos desorbitados, sonrisa exagerada, camioneta blanca, documentos públicos redaccionados y mapa de Uruguay con Canelones destacado en rojo

La sonrisa no prueba nada. Pero puede mostrar cómo el poder quiere que miremos aquello que todavía no explicó.

La risa como marco

Goffman sirve para entender por qué una frase puede cambiar una discusión entera.4 Las situaciones públicas no vienen con sentido incorporado. Se enmarcan. Una compra privada puede enmarcarse como una compra. Una compra privada de un presidente electo puede enmarcarse como una cuestión de ética pública. Una rebaja de US$ 25.000 puede enmarcarse como política comercial. O puede enmarcarse como una picardía doméstica: «yo también aprovecho descuentos».

Ese fue el movimiento de Orsi.

La pregunta era incómoda pero bastante simple: qué significa que un presidente electo reciba una rebaja importante en una operación privada de alto valor, con una marca que pocos días después iba a aparecer en la ceremonia presidencial. La respuesta pública no fue una carpeta. Fue una escena. Supermercado, oferta, sentido común, viveza razonable.

Y funciona porque todos entendemos esa escena.

Todos miramos precios. Todos esperamos alguna promo. Todos sabemos que el mismo producto puede costar distinto si uno insiste, pregunta, compara, espera o tiene suerte. No hay nada más uruguayo que desconfiar del precio de lista y preguntar: «¿y pagando contado?».

Pero ahí está la trampa del chiste.

No todos somos presidentes electos. No todos compramos una camioneta de alta gama días antes de asumir. No todos recibimos una rebaja cercana al precio de un auto chico. No todos tenemos nuestra vida privada atravesada por la investidura pública. No todos aparecemos en declaraciones juradas, organismos de contralor, asunciones presidenciales y debates parlamentarios.

La frase no resuelve la diferencia. La tapa con simpatía.

Por eso la risa importa. No porque sea prueba. No porque condene. No porque un gesto alcance para armar un expediente. Importa porque muestra el método de defensa: achicar una pregunta republicana hasta convertirla en una conversación de consumidores.

La Presidencia no es un carrito de supermercado con banda presidencial.

Viñeta de cómic oscuro con caricatura política sonriente ante micrófonos, documentos públicos y etiquetas de descuento flotando alrededor

El chiste no elimina la pregunta. La cambia de escenario.

El descuento como don

Marcel Mauss no escribió sobre concesionarias, pero nos dejó una herramienta útil para no hablar pavadas sobre los regalos.5

Un don no es simplemente una cosa que cambia de manos. Un regalo, una gentileza, una atención o una ventaja pueden producir relación. Pueden abrir deuda simbólica. Pueden crear una expectativa de reciprocidad, aunque nadie la firme, aunque nadie la nombre, aunque todos puedan decir después que fue apenas una cortesía.

Por eso el punto no es gritar «corrupción» cada vez que aparece un descuento. Sería torpe y sería injusto. Las empresas hacen descuentos. Los precios de lista no siempre son precios reales. Hay promociones, márgenes, liquidaciones, tomas de usados, objetivos comerciales, negociaciones individuales, stock que mover y clientes que insisten.

El punto es otro: cuando la ventaja es grande y el comprador está por asumir el cargo más alto del Estado, la palabra «descuento» ya no alcanza.

Hay que explicar el criterio.

¿Era una promoción general? ¿La podía obtener cualquier comprador comparable? ¿Se tasó un usado por encima de mercado? ¿Qué versión exacta del vehículo se vendió? ¿Cuál era la lista vigente al 21 de febrero de 2025? ¿Quién autorizó la rebaja? ¿Oliva actuó sola? ¿Hubo comunicación con Fidocar? ¿El préstamo del IONIQ 5 para la asunción fue un comodato, una gentileza, un patrocinio, una acción de marca o simplemente un favor ceremonial?

Viñeta de cómic oscuro con una mano ofreciendo un documento redaccionado, una llave de auto, etiqueta roja, mapa de Uruguay con Canelones destacado y una sonrisa reflejada

Una gentileza comercial no siempre compra algo. Pero casi siempre deja una relación.

No son preguntas de resentido. Son preguntas de higiene pública.

Bourdieu ayuda a mirar la otra mitad del problema.6 Orsi llegó al poder con un capital simbólico muy reconocible: el hombre común, el tono bajo, la cercanía, la llaneza, el que no se agranda. Ese capital puede ser valioso. En un país que desconfía de la pompa, la falta de solemnidad puede producir confianza.

Pero el capital simbólico también se gasta.

El «soy uno más» empieza a crujir cuando aparece una condición que uno más no consigue. El personaje del hombre común no queda destruido por comprar una camioneta. Queda tensionado cuando responde como vecino vivo ante una ventaja que solo puede entenderse dentro de la escena del poder.

No se trata de odiar los descuentos.

Se trata de saber cuándo un descuento deja de ser descuento y empieza a ser relación.

Cuando la marca empieza a repetirse

Hasta acá, el caso podía quedar en una pregunta sobre una operación privada.

Pero la marca empezó a repetirse.

Oliva Automotores aparece en la factura reportada por Radio Carve como concesionaria de la compra personal de Orsi.1 Oliva también aparece como proveedor estatal: el BROU autorizó en enero de 2025 una compra directa por excepción de tres Hyundai Staria Minibus 3.5 AT a Oliva Automotores S.R.L., por US$ 182.700.7

De nuevo: eso no prueba nada indebido.

Una automotora puede venderle al Estado y también venderle a particulares. El Estado compra vehículos. Los bancos compran flotas. Las intendencias compran camiones. Los ministerios compran autos, minibuses, ambulancias, camionetas, repuestos y mantenimiento. Si una empresa está en ese mercado, aparecer en compras públicas no es una rareza. Es parte del negocio.

Pero en investigación pública la repetición no se tira a la basura. Se ordena.

La segunda pieza es Fidocar. Fidocar es el representante de Hyundai en Uruguay y fue mencionado en la información sobre el IONIQ 5 usado en la asunción presidencial.2 Además aparece en compras estatales. En 2026 figura una compra por excepción de ASSE adjudicada a Hyundai Fidocar S.A. por siete minibuses nafta, por US$ 238.000.8

La tercera pieza aparece en Defensa. En 2026 figura una compra directa del Ministerio de Defensa, unidad Comando General de la Fuerza Aérea, por «Mantenimiento de 26 vehículos Hyundai HB20», por $ 579.460,96, con Macarma S.R.L. como proveedor.9

Esa compra no dice «escándalo». Dice otra cosa mucho más útil: hay, o hubo, una flota relevante de Hyundai HB20 en la Fuerza Aérea. Entonces la pregunta correcta no es solo cuánto costó mantenerlos. La pregunta es anterior: cuándo se compraron esos 26 vehículos, por qué procedimiento, a quién, con qué ofertas, por qué precio y bajo qué informe técnico.

El auto no entra en el garaje porque trae un expediente atado al paragolpes.

Ahí el caso deja de ser «Orsi y su camioneta» y se convierte en otra cosa: un mapa de marcas, concesionarios, importadores, flotas públicas, mantenimientos y organismos. Hyundai no es la única marca. También aparecen Santa Rosa, Ralitor, Bloommy, Homero de León, Ayax, Autolider y otros jugadores fuertes. Pero Hyundai tiene una presencia suficientemente visible como para mirar con calma.

Calma no quiere decir tibieza.

Quiere decir método.

Viñeta de cómic oscuro con mapa de Uruguay con Canelones destacado, flotas estatales genéricas, edificios públicos, documentos redaccionados y una sonrisa en sombra

Cuando la marca se repite, la tarea no es concluir rápido. Es ordenar el mapa.

Canelones entra en la viñeta

La viñeta más interesante, por ahora, se llama Canelones.

Orsi no apareció en la Presidencia como un meteorito. Gobernó Canelones durante años. Por eso, si la pista Hyundai toca al presidente, toca también revisar el territorio político y administrativo desde el que llegó.

Y ahí los datos muestran algo documentable: durante la etapa de Orsi como intendente, la Intendencia de Canelones adjudicó compras a Hyundai Fidocar.

En 2017 aparece una compra vinculada a una camioneta o furgón nafta.10 En 2018 aparece un camión con grúa acoplada, por más de US$ 68.000, con resolución firmada electrónicamente por Orsi.11 En 2021 aparecen cinco camiones livianos con sistema hidráulico para barquilla, por unos US$ 304.000.12 En 2022 aparecen cinco camiones livianos con grúas acopladas, por unos US$ 341.000, también durante su administración.13

Sumadas de manera aproximada, esas compras durante la etapa Orsi rondan los US$ 735.000. Si se agrega una adjudicación posterior, ya después de la salida de Orsi de la Intendencia, en 2024 Canelones volvió a comprar a Hyundai Fidocar 11 automóviles por más de US$ 125.000.14 El total de esa línea supera los US$ 860.000.

Otra vez: comprarle vehículos a Hyundai Fidocar no es una irregularidad.

Sería absurdo escribir eso. Las intendencias necesitan vehículos. Los camiones con barquilla no brotan de los eucaliptus. Alguien los vende, alguien los mantiene, alguien gana licitaciones y alguien firma resoluciones. El punto no es convertir cada compra en sospecha. El punto es constatar que Fidocar no era un actor lejano al ecosistema estatal de Canelones.

Había relación comercial documentada.

Eso vuelve pertinente revisar expedientes, ofertas, informes técnicos, competencia efectiva, observaciones del Tribunal de Cuentas y criterios de adjudicación. No para inventar una trama, sino para saber si la trama existe o si la película termina siendo apenas una coincidencia con buena fotografía.

Además hay una línea público-privada que conviene tener en el mapa. Victoria Hernández Sica, actual ejecutiva vinculada a Fidocar/Hyundai, tuvo cargos relevantes en empresas públicas o vinculadas al grupo ANCAP durante gobiernos del Frente Amplio: fue gerente general de ALUR desde 2016 y luego gerente general de DUCSA desde enero de 2018, con salida formalizada en 2020.15

Una trayectoria público-privada no es irregular por sí misma.

No hay que caer en esa idiotez puritana de creer que quien trabajó en el Estado queda contaminado de por vida para trabajar en el sector privado, o al revés. El país se volvería todavía más chico, que ya es bastante decir. Pero en una investigación sobre una automotora, el Estado y figuras políticas, ese dato no se borra. Se ubica.

No como condena.

Como coordenada.

La pregunta de compliance

En las últimas horas apareció una derivación que conviene tratar con cuidado. El caso empezó a moverse también en otro plano: el de cumplimiento corporativo. El senador Sebastián Da Silva pidió públicamente a Hyundai Global que verificara si la condición comercial informada estaba dentro de los parámetros anticorrupción de la compañía.

Eso no es una prueba.

No convierte automáticamente una rebaja en soborno, ni una compra privada en delito, ni una concesionaria en villana de película. Pero cambia el tamaño de la pregunta. Si una multinacional declara reglas anticorrupción y antisoborno para su ecosistema, una ventaja comercial relevante otorgada a una autoridad electa no debería quedar reducida al folklore del regateo.

Hyundai Motor Company publica en su sitio global de ESG una política anticorrupción y antisoborno. El documento, actualizado al 30 de junio de 2025, dice que la política alcanza a sociedades de producción y venta, subsidiarias, joint ventures y socios comerciales, incluidos proveedores.16 También menciona, dentro de sus reglas, sobornos, solicitudes indebidas, regalos, entretenimiento, pagos vinculados a gobiernos o funcionarios, pagos de facilitación, donaciones, patrocinios, monitoreo y acciones ante violaciones.

La parte interesante no es usar ese documento como martillo.

La parte interesante es usarlo como regla de lectura.

Si hubo una rebaja importante a un presidente electo, ¿fue tratada como una operación comercial ordinaria? ¿Hubo política general aplicable a cualquier comprador comparable? ¿Existió autorización interna? ¿Se documentó el criterio? ¿El importador o la concesionaria tenían obligación de reportar una condición comercial excepcional? ¿Hyundai Global considera que una rebaja de esa magnitud a una autoridad pública entra en su mapa de riesgos reputacionales o de compliance?

No sabemos.

Y justamente por eso hay que preguntarlo.

El ruido de las redes ya está haciendo lo suyo: tráfico de influencias, regalo, licitaciones amañadas, corrupción. Ese camino puede producir mucho fuego y poca luz. La pregunta más fuerte es menos teatral y más difícil de esquivar: si todo fue normal, ¿dónde está la revisión normal?

El expediente local pide papeles.

El compliance corporativo también.

Rumor: marcador grueso. Expediente: lápiz fino

Las redes trabajan con marcador grueso.

El expediente trabaja con lápiz fino.

Esa diferencia es central porque la investigación puede morir por dos caminos opuestos: por miedo a tocar algo incómodo o por entusiasmo de creer cualquier cosa que confirme la sospecha.

En estos días circularon nombres. Alejandro Sánchez, por ejemplo. Su declaración jurada de 2024 ante la JUTEP muestra un automóvil Hyundai 2017, con 50% de propiedad.17 El dato existe. Pero el mismo vehículo ya figuraba en su declaración de 2022.18 Entonces, salvo que aparezca otra información, no parece conectado directamente con la operación de Orsi en 2025. Sirve como dato de contexto, no como prueba de patrón.

También circuló Gonzalo Civila. Ahí la prudencia obliga a pinchar la espuma: su declaración jurada de 2025 dice que no posee vehículos.19 Lo que sí aparece, por otro lado, es una contratación del MIDES de hasta 32 choferes para su flota ministerial, por más de $ 58 millones.20 Eso puede alimentar versiones sobre traslados, autos oficiales o flota estatal. Pero no prueba que Civila sea dueño de un Hyundai, ni que use uno específico, ni que haya una ventaja privada.

Sobre Jorge Díaz, por ahora, tampoco hay respaldo documental suficiente para afirmar una Hyundai propia o un descuento. Si aparece, se mira. Si no aparece, no se inventa.

Esta parte puede parecer menos vistosa, pero es la más importante.

Una investigación seria no consiste en agarrar cada rumor y pegarlo con cinta al tablero como si estuviéramos en una serie policial de bajo presupuesto. Consiste en hacer lo contrario: sacar del tablero lo que no está sostenido, aunque nos guste; dejar lo que está documentado, aunque sea menos espectacular; y marcar en amarillo lo que merece pedido de información.

El objetivo no es armar un villano perfecto.

El objetivo es que los papeles hablen antes que la indignación.

Viñeta de cómic oscuro dividida entre rumores de redes y una mesa de investigación con laptop, lupa, documentos redaccionados, lápiz y mapa de Uruguay con Canelones destacado

El rumor dibuja con marcador grueso. El expediente obliga a afinar la mano.

El método no acusa: ordena

Esta línea no salió de una intuición mística ni de un primo que «sabe cosas».

Salió de cruzar datos públicos de compras estatales: proveedores, organismos, montos, compras directas, excepciones, adjudicaciones, recurrencias, objetos y fechas. Ese cruce no reemplaza a Compras Estatales, no reemplaza al Tribunal de Cuentas, no reemplaza a la JUTEP y, por suerte, tampoco reemplaza al periodismo.

Hace algo más modesto y más útil: ordena la primera capa de preguntas.

La captura viral dice: «mirá esto».

El método pregunta: «¿dónde está el expediente?».

Hay una diferencia enorme. Una captura puede encender el caso, pero también puede deformarlo. Puede recortar lo que conviene, esconder competencia, mezclar años, confundir adjudicatario con oferente, no mostrar cantidades, no distinguir una compra directa común de una excepción, o convertir un mantenimiento en compra original.

El método sirve para no quedar presos de la primera sospecha.

Con Orsi pasó eso. La primera sospecha era financiera: cómo pagó la camioneta. La factura reportada por Presidencia a Carve movió la pregunta: quizá el problema no era de dónde salieron US$ 79.000, sino por qué la operación se facturó en US$ 54.000 si el precio de plaza informado era bastante mayor.1

Después el chiste movió la pregunta otra vez: no solo qué pasó, sino cómo quiso narrarlo el poder.

Después los datos públicos abrieron otra capa: Oliva, Fidocar, BROU, ASSE, Defensa, Canelones, declaraciones juradas, flotas estatales, trayectorias público-privadas.

No hay una conclusión cerrada.

Hay un mapa.

Y un mapa no acusa. Un mapa ubica.

La última viñeta

La estética cómic ayuda porque evita dos solemnidades.

La primera solemnidad es la del expediente muerto, ese idioma donde todo parece importante hasta que nadie lo lee. La segunda es la solemnidad del escándalo total, donde cada dato aparece acompañado de música dramática, flechas rojas y un señor gritando «¿casualidad?» como si la República fuera un canal de cable a las tres de la mañana.

El cómic, cuando es bueno, trabaja de otra manera. Exagera para mostrar. Condensa. Dibuja una máscara. Pone una sonrisa donde había un mecanismo. Hace visible el gesto.

En este caso, el gesto es claro: una pregunta de ética pública fue devuelta como chiste de descuento. La sonrisa no cierra el caso. Lo abre.

Porque si todo fue ordinario, hay una salida sencilla: documentos.

Factura completa. Tasación del usado. Transferencia bancaria. Lista de precios vigente. Criterio comercial de la rebaja. Expediente del IONIQ 5 usado en la asunción. Condiciones del préstamo. Expediente BROU-Oliva. Expediente ASSE-Fidocar. Origen de los 26 Hyundai HB20 de la Fuerza Aérea. Expedientes completos de Canelones vinculados a Hyundai Fidocar. Criterio de la JUTEP sobre descuentos comerciales a autoridades electas o en transición.

Y ahora, además, una pregunta para Hyundai: si su propia política global exige prevenir riesgos de corrupción y soborno en su ecosistema comercial, ¿esta operación fue revisada bajo esos criterios?

No hace falta una batiseñal.

Hace falta acceso a la información pública.

La democracia no se rompe porque un presidente compre una camioneta. Se rompe de a poco si acepta que una ventaja privada relevante se explique con una sonrisa, que una marca repetida sea apenas paisaje, que las compras públicas sean ruido técnico, que el rumor sustituya al expediente o que la ética pública dependa del humor del día.

Por eso la imagen que queda no es la camioneta.

Es una concesionaria oscura. Un vidrio negro. Una llave sobre la mesa. Un mapa de Canelones. Un expediente tachado. Una etiqueta roja de descuento. Y una sonrisa demasiado grande reflejada en el vidrio.

El hombre que ríe no siempre está feliz.

A veces está esperando que dejemos de preguntar.

Martín Álvarez
Tremendos Libros
@unfalsoguru

Referencias

Footnotes

  1. Radio Carve, «Orsi obtuvo un descuento de 25.000 dólares en la compra de su Hyundai de alta gama ocho días antes de desfilar con una camioneta de la misma marca en la asunción presidencial», 26 de mayo de 2026. https://radiocarve.uy/orsi-obtuvo-un-descuento-de-25-000-dolares-en-la-compra-de-su-hyundai-de-alta-gama-ocho-dias-antes-de-desfilar-con-una-camioneta-de-la-misma-marca-en-la-asuncion-presidencial/ 2 3

  2. El País, «Así es el auto 100% eléctrico con el que Orsi y Cosse llegan a Plaza Independencia en la asunción presidencial», 1 de marzo de 2025. https://www.elpais.com.uy/negocios/noticias/los-autos-de-las-asunciones-presidenciales-del-ford-v8-descapotable-de-lacalle-al-100-electrico-de-orsi 2

  3. Subrayado, «Cuando hay descuentos yo me tiro de cabeza, dijo Orsi sobre la camioneta que compró con 25.000 dólares de descuento», 30 de mayo de 2026. https://www.subrayado.com.uy/cuando-hay-descuentos-yo-me-tiro-cabeza-dijo-orsi-la-camioneta-que-compro-25000-dolares-descuento-n1009051

  4. Erving Goffman, Frame Analysis: An Essay on the Organization of Experience, Northeastern University Press, 1974.

  5. Marcel Mauss, Ensayo sobre el don, 1925. Referencia usada para pensar el don como relación social, obligación simbólica y producción de deuda.

  6. Pierre Bourdieu, Language and Symbolic Power, Harvard University Press, 1991.

  7. BROU, resolución de adjudicación, compra directa por excepción de tres Hyundai Staria Minibus 3.5 AT a Oliva Automotores S.R.L., 13 de enero de 2025. https://www.brou.com.uy/documents/20182/49395/resol_adjudica_13728.pdf/a793cb79-7bff-4700-b661-cca0862b46a1

  8. Compras Estatales, compra id 1319092, ASSE, adquisición por excepción de siete minibuses nafta adjudicada a Hyundai Fidocar S.A., publicada en 2026. https://www.comprasestatales.gub.uy/consultas/detalle/id/1319092

  9. Compras Estatales, compra id 1314418, Ministerio de Defensa Nacional, Comando General de la Fuerza Aérea, «Mantenimiento de 26 vehículos Hyundai HB20», publicada en 2026. https://www.comprasestatales.gub.uy/consultas/detalle/id/1314418

  10. Intendencia de Canelones, acta de adjudicación, expediente 2016-81-1020-03598, Hyundai Fidocar, 3 de abril de 2017. https://www.comprasestatales.gub.uy/Resoluciones/acta_i241508.pdf

  11. Intendencia de Canelones, Licitación Abreviada 17/2018, camión con grúa acoplada adjudicado a Hyundai Fidocar, 26 de octubre de 2018. https://www.comprasestatales.gub.uy/Resoluciones/acta_i268758.pdf

  12. Intendencia de Canelones, Licitación Pública 2021-1, cinco camiones livianos con sistema hidráulico para barquilla adjudicados a Hyundai Fidocar, 22 de octubre de 2021. https://www.comprasestatales.gub.uy/Resoluciones/acta_i331286.pdf

  13. Intendencia de Canelones, Licitación Pública 2021-11, cinco camiones livianos con grúas acopladas adjudicados a Hyundai Fidocar, 24 de junio de 2022. https://www.comprasestatales.gub.uy/Resoluciones/acta_i340927.zip

  14. Intendencia de Canelones, adjudicación de 11 automóviles a Hyundai Fidocar, 30 de agosto de 2024. https://www.comprasestatales.gub.uy/Resoluciones/acta_i442801.pdf

  15. ANCAP, «La nueva gerente general de DUCSA es la Ing. Victoria Hernández», 2018; ANCAP, resolución de salida de DUCSA, 2020. https://www.ancap.com.uy/4906/1/la-nueva-gerente-general-de-ducsa-es-la-ing-victoria-hernandez.html y https://www.ancap.com.uy/innovaportal/file/9186/1/res.-d-no.-587-9-2020.pdf

  16. Hyundai Motor Company, página global de ESG, sección Social, «Policy on Anti-corruption and bribery»; y Hyundai Motor Company, Anti-Corruption & Bribery Policy, documento 2025-G-02, actualización 30 de junio de 2025. https://www.hyundai.com/worldwide/en/company/ir/esg/esg-strategy y https://www.hyundai.com/content/dam/hyundai/kr/ko/images/company-intro/sustain-manage/2025/G-02-hyundai-anti-corruption-bribery-policy-eng-2025.pdf

  17. JUTEP, publicación de declaraciones juradas de bienes e ingresos, Cámara de Senadores, 2024. https://www.gub.uy/junta-transparencia-etica-publica/comunicacion/publicaciones/publicacion-declaraciones-juradas-bienes-ingresos-camara-senadores-2024

  18. JUTEP, publicación de declaraciones juradas de bienes e ingresos, Cámara de Senadores, 2022. https://www.gub.uy/junta-transparencia-etica-publica/comunicacion/publicaciones/publicacion-declaraciones-juradas-bienes-ingresos-camara-senadores-2022

  19. JUTEP, publicación de declaraciones juradas de bienes e ingresos, Cámara de Senadores, 2025. https://www.gub.uy/junta-transparencia-etica-publica/comunicacion/publicaciones/publicacion-declaraciones-juradas-bienes-ingresos-camara-senadores-2025

  20. Compras Estatales, compra id 1321829, MIDES, contratación de choferes para flota ministerial. https://www.comprasestatales.gub.uy/consultas/detalle/id/1321829



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